La conversación sobre inteligencia artificial en la empresa está cambiando. Tras una primera etapa marcada por asistentes capaces de generar contenido o responder consultas, el foco se desplaza hacia sistemas que ejecutan tareas dentro de los procesos de negocio y generan un impacto medible sobre la eficiencia.
La diferencia es importante. Mientras los asistentes ayudan a trabajar más rápido, los agentes de IA pueden intervenir directamente en procesos operativos, automatizando tareas que tradicionalmente requerían la participación de distintos departamentos.
Este modelo está ganando relevancia en áreas comerciales, financieras, logísticas y administrativas, donde gran parte del tiempo sigue destinándose a la gestión documental, la validación de información o el procesamiento de operaciones. Cuando la IA se integra de forma nativa en los sistemas de gestión y trabaja sobre datos fiables, su impacto va mucho más allá de la productividad individual.
Cegid Ekon XRP es un ejemplo de esta evolución. Su nueva generación de agentes especializados actúa sobre procesos clave de venta y postventa: analiza correos y documentos recibidos de clientes, genera propuestas de pedido, optimiza la preparación logística, automatiza la facturación y traslada automáticamente la actividad comercial al ámbito contable.
El valor está en los resultados. Según los datos internos presentados por Cegid, estos agentes permiten reducir costes operativos hasta un 50% y acelerar un 75% el ciclo de ventas. Procesos que anteriormente requerían entre cinco y siete días pueden completarse en cuestión de horas.
Para los responsables financieros, el impacto es especialmente relevante. La automatización de tareas relacionadas con pedidos, facturación o contabilización reduce errores manuales, mejora la trazabilidad y agiliza procesos críticos como los cierres contables. Además, libera recursos para actividades de mayor valor añadido asociadas al análisis, la planificación y la toma de decisiones.
La productividad es otra de las métricas que empieza a reflejar esta evolución. Según datos internos de Cegid, las organizaciones que operan con Cegid Ekon XRP registran incrementos superiores al 40% gracias a la automatización y a la reducción de errores manuales.
Más que una nueva funcionalidad, los agentes de IA representan un cambio en la forma de entender el software de gestión. El objetivo ya no es solo disponer de más información, sino convertirla en acciones automáticas que aceleren procesos, reduzcan costes y ayuden a los equipos a centrarse en actividades estratégicas. Para muchas organizaciones, ahí estará el verdadero retorno de la inteligencia artificial.