Era Group
-
Durante años, la volatilidad económica global fue considerada un fenómeno relativamente distante, vinculado a mercados financieros, gobiernos o conflictos internacionales. Sin embargo, esa percepción ha cambiado. Hoy, la inestabilidad afecta directamente a la actividad diaria de las empresas, reflejándose en aumentos de costes, retrasos logísticos, cambios constantes en los precios de proveedores y mayores dificultades para planificar presupuestos. El último estudio de ERA Group, “El coste de la inestabilidad”, analiza cómo esta realidad está transformando la gestión de costes en organizaciones de todos los sectores.
Un mundo cada vez más interconectado
El estudio destaca que las distintas fuentes de incertidumbre ya no operan de forma aislada. Las tensiones geopolíticas, las interrupciones en rutas comerciales clave, la volatilidad de los combustibles, las fluctuaciones de las materias primas, los cambios arancelarios y el aumento de los riesgos cibernéticos forman parte de un entorno profundamente conectado.
Cuando uno de estos factores se altera, sus consecuencias se extienden rápidamente por toda la cadena de valor. Un incremento en el precio del petróleo puede traducirse en mayores costes de transporte, afectar al precio de determinados envases y repercutir finalmente en los márgenes empresariales. La inestabilidad ya no es un coste aislado, sino una reacción en cadena que impacta simultáneamente en múltiples áreas del negocio.
El transporte: el primer indicador de la volatilidad
Uno de los ámbitos donde la incertidumbre se manifiesta con mayor rapidez es el transporte de mercancías. Los cambios en rutas marítimas y aéreas, las restricciones geopolíticas y la evolución del precio del combustible están modificando continuamente la estructura de costes logísticos.
Las interrupciones en corredores estratégicos como el Canal de Suez han obligado a utilizar rutas más largas y costosas, aumentando los tiempos de tránsito y la presión sobre la capacidad disponible. A ello se suman recargos por combustible y otros suplementos que pueden variar significativamente en periodos muy cortos. El reto para las empresas consiste en comprender qué incrementos responden realmente a condiciones de mercado y cuáles pueden negociarse o revisarse.
Más allá del precio más bajo
El informe también cuestiona la práctica de buscar constantemente la tarifa más barata disponible. Aunque recurrir al mercado spot puede generar ahorros puntuales, también incrementa la exposición a problemas de capacidad, interrupciones del servicio y cambios bruscos de precio.
En un entorno volátil, la capacidad de planificar resulta tan importante como el ahorro inmediato. Por ello, ERA Group recomienda priorizar relaciones estables con proveedores y modelos que favorezcan la previsibilidad, la resiliencia y la continuidad operativa. La opción más económica en un momento determinado no siempre es la más rentable a largo plazo.
Embalaje y materias primas bajo presión
La volatilidad también afecta de forma significativa al embalaje y a las materias primas. El aumento de los costes energéticos y del petróleo, combinado con las tensiones geopolíticas, ha impulsado importantes incrementos en materiales como los plásticos, el papel y el cartón ondulado.
En algunos casos, las ofertas de los proveedores tienen una validez de apenas 48 o 72 horas, dificultando la planificación y obligando a los departamentos de compras a decidir con menos tiempo y menor certidumbre. Según el informe, una gestión eficaz de costes no siempre implica cambiar de proveedor o lanzar nuevas licitaciones. En determinados momentos puede resultar más adecuado trabajar con socios consolidados, monitorizar la evolución del mercado y cuestionar incrementos que no estén claramente justificados.
Riesgo, seguros y continuidad de negocio
Más allá de los costes operativos, la gestión del riesgo se ha convertido en una prioridad estratégica. ERA Group identifica la ciberseguridad como una de las principales amenazas para las organizaciones, debido al creciente nivel de sofisticación y organización de los ataques.
El informe recomienda revisar periódicamente las coberturas aseguradoras para garantizar que responden a la exposición real de la empresa. Asimismo, alerta sobre la necesidad de actualizar los planes de continuidad de negocio, ya que los tiempos de recuperación y reposición de materiales o equipos pueden ser hoy significativamente superiores a los contemplados en muchos planes actuales.
Convertir la incertidumbre en ventaja competitiva
La principal conclusión del informe es que las empresas no pueden controlar los acontecimientos globales, pero sí reducir su exposición a ellos. Las organizaciones mejor preparadas serán aquellas capaces de supervisar sus costes, cuestionar aumentos de proveedores, revisar contratos, monitorizar recargos y adaptarse con rapidez a los cambios del mercado.
En un contexto donde la volatilidad parece haberse convertido en una característica permanente del entorno empresarial, la inteligencia de costes deja de ser una herramienta táctica para convertirse en una capacidad estratégica. Las compañías que desarrollen una mayor visibilidad, control y capacidad de reacción estarán mejor posicionadas para proteger sus márgenes y fortalecer su resiliencia.